En muchas partes hemos escuchado el temor, el consejo o hasta visto como gatitos son expulsados de sus casas por “el serio peligro que representan ante las mujeres y la concepción”. Esto ha generado más de un abandono de un fiel amigo felino, que se traduce en dejar de repente en la calle a un animalito que no está acostumbrado a este entorno. Y todo por un mito o leyenda Urbana.
La realidad
Es cierto que existe una enfermedad que se llama Toxoplasmosis que es causada por un parásito llamado Toxoplasma Gondii, y es cierto que se contrae por ciertas vías algunas relacionadas con los felinos. Es cierto que si se contrae justo durante el embarazo (nunca ha estado expuesta al parasito) puede provocar abortos, muertes neonatales, malformaciones congénitas y secuelas graves en el feto. En cambio, si la mujer anteriormente ha estado en contacto con el toxoplasma antes del embarazo, ya tiene anticuerpos frente a Toxoplasma Gondii, nunca se producirá el contagio al feto, ya que la inmunidad la protege frente a nuevas infecciones. Los síntomas? malestar general, ganglios aumentados de tamaño, fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza y muscular, disminución del apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, síntomas pulmonares o cardíacos, conjuntivitis y erupción cutánea, que pueden durar entre tres y cuatro semanas
El mito
Algunos piensan que el pelo del gato, que hasta mirarlo es sinónimo inmediato de abortos y malformaciones en el bebé por nacer. Sin embargo, ya dijimos que es una enfermedad que si se ha tenido contacto antes, se está inmunizado y es inocuo para el bebé. Igualmente los medios de contagio son usualmente los excrementos del animal (a condición que el felino tenga la enfermedad), entre otros. Más específicamente, se contrae:
- Comiendo carne poco cocinada o cruda.
- Manipulando carne cruda sin guantes.
- Bebiendo leche cruda
- Comiendo verduras frescas contaminadas no lavadas adecuadamente.
- Durante labores de jardinería o en patios de juegos para niños, si las arenas están contaminadas (el contagio requiere que se metan las manos sin lavar en la boca y que algún animal infectado haya defecado).
- Bebiendo agua contaminada con ooquistes esporulados.
- Ingiriendo directamente restos de heces de gatos infectados por Toxoplasma gondii que se encuentren en la fase de eliminación de ooquistes. Al menos deben haber transcurrido 24 horas después de la deposición.
- La infección no se produce tocando o acariciando al gato.
Ahí vemos que no hay razón para temer a nuestro fiel amigo maullador. Sólo cuidarlo de enfermedades, y evitar alguno de los descuidos que mencionamos arriba. Igualmente, si aún te inquieta el asunto, consúltalo con un especialista. En algunos países el examen de la detección de anticuerpos frente a Toxoplasma gondii forma parte de las pruebas rutinarias antes del embarazo.
Incluso si tiene un gato diagnosticado con la enfermedad, el gato solo eliminará parásitos con sus heces una vez en su vida y durante unas pocas semanas, por lo cual un felino enfermo solo representa un riesgo para la salud humana durante unas pocas semanas.
No los abandones ¡quiérelos!
fuentes: Sitio Web de Basting News españa y hospital veterinario Cruz de Piedra España

