Siempre se ha escuchado la frase que dicen “los perros se parecen a sus dueños”. Se ha pensado que es una leyenda urbana o una impresión de observadores aficionados. Sin embargo, según varios artículos de reconocidos medios, se ha revelado que esto tiene una verdad con base científica. Por ejemplo, citaremos estudios de la Universidad de California (EEUU) y la universidad estatal de Michigan. En ambos casos, se descubre que los parecidos son más de lo que se pensaba. cada estudio se centra en un área determinada, El primero, se basa en el parecido en aspecto, y el segundo en el parecido en conducta.
Cortados con la misma tijera
Es muy común observar rasgos similares en los paseos en áreas públicas: personas de barba abundante con perros que parecen asistir al mismo barbero, hombres fornidos que pasean con perros de raza musculosa y aspecto intimidante. El estudio revela en que la elección es un patrón que se repite con otros elementos. Existen similitudes entre la manera como se elige la mascota (o se siente atracción por un animalito callejero) a cómo se elije la pareja.
Michael Roy, de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), es un psicólogo que decidió estudiar esto. Acudió a lugares de paseo y realizo fotografías de dueños y sus mascotas. Pronto se dio cuenta que había una correspondencia inequívoca, sin importar cuantas veces repitiera la prueba. Luego de concentrarse en varios aspectos en las fotografías, cubriendo partes del cuerpo de las mascotas, concluyó que puede que nos sea más fácil aceptar en casa a un perro cuyos rasgos encajen con los de nuestra familia. Forma parte de la teoría de cómo buscamos pareja en condiciones regulares.
Preferimos juntarnos con seres que se asemejen a nosotros. incluso, aplicamos la la misma lógica a otros aspectos mas dispares, ejemplo, la selección del vehículo. Se especula que “alguien con una mandíbula prominente tendería a comprar, por ejemplo, un jeep”. Así, en esencia, los tres aspectos coincidirían en la mayoría de los casos, mascota, pareja, auto. Otra experta de la universidad de Budapest, Hungría, llego a una conclusión similar. Dijo “No solo son mascotas, sino miembros de la familia, un amigo, un compañero” de modo que la elección guarda mucha similitud a como elegimos pareja.
No sorprende entonces que la cara, tamaño, contextura, peinado, rasgos fisonómicos de los dueños, sean en la mayoría de los casos consistentes con los de la mascota elegida. También hay algo de costumbre en esto. La mascota vive con nosotros y comparte nuestra rutina. Una persona sedentaria, hará que su mascota sea sedentaria. Una persona con sobrepeso, inconscientemente hará que su mascota tenga sobrepeso, y así.
De tal palo, tal perrito
Por otro lado, un especialista de la universidad de Michigan (EEUU), se propuso estudiar las personalidades y la de sus perros. Se les pidió a los sujetos de prueba que se autoevaluaran y evaluaran a sus perros en cuestionarios diseñados para ello. Se podría pensar que el estudio podría estar alterado porque los dueños podrían proyectar sus propias personalidades en sus mascotas. Sin embargo, estudios similares han revelado que las personas cercanas a los perros (conocidos, amigos, cuidadores) suelen identificar la personalidad del perro como similar a la del dueño de la mascota.
Las conclusiones del estudio opinan que “En parte, el perro tiene rasgos propios, y en parte, su personalidad también estará marcada por tu influencia como dueño”. Entonces el diario convivir, va haciendo a uno y otro ajustarse mutuamente. Un dueño calmado, tiene una mascota calmada, un dueño nervioso y reactivo, tiene una mascota hiperactiva.
Las cinco características utilizadas para evaluar las personalidades de los seres humanos (extroversión, amabilidad, responsabilidad, estabilidad emocional y apertura a nuevas experiencias) no son iguales a las que se utilizan para describir la personalidad de los perros (temor, agresividad hacia las personas, agresividad hacia los animales, actividad/excitabilidad y receptividad al adiestramiento). Pero hay paralelismos muy importantes. Por ejemplo, un perro no es introvertido, pero si su amo lo es, el perro será mas cauteloso y esquivo. En caso opuesto un perro de un amo extrovertido será mas sociable y activo en ambientes fuera de su casa. Es un aprendizaje de la manada.
Por ello, si es cierto! las mascotas se parecen a sus dueños! recuerda que son tu familia, ámalos y cuídalos!
con información de BBCMundo y National Geographic Latam .
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